
¿Por qué? ¿Por qué sos así de caprichoso? Haces las cosas sin consultarme, sin avisarme ni darme explicaciones. Y no te das cuenta de q tus decisiones terminan repercutiendo sobre mí. De que tus maldades me hacen sufrir a mí, y luego a vos. Es solo por inmaduro, pero tus travesuras me marean y voy para donde no quiero ir. Todavía no aprendiste, no
entendés que no hay forma de que tus inútiles juegos de niño terminen bien. Me cambiás las cosas de lugar creyendo hacerme un bien, pero solo quiero que todo siga igual. No quiero escucharte, pero te empeñás cada vez más en que lo haga. Veo tus señales, tus mensajes, escucho lo que me decís, pero no te creo, es solo otra mentira infantil. Me pedís a gritos, pataleás, gritás, llorás pero no voy a cumplirte ese capricho. No, esta vez no. Prefiero sufrir así, en silencio, por no seguir tu insensato consejo. Y no luego mas fuertemente porque te lastimen. Pero tu insistencia me va consumiendo la
firmeza de a poco. Ya no puedo más. Tenés razón. ¿Pero por qué? ¿Por qué ahora se va? Ahora que me resigno, y asumo mi derrota con felicidad. Ahora que ya no puedo pensar en otra cosa ni existir si no lo vuelvo a ver, ahora que entiendo, ahora que definitivamente ese algo que antes no encontraba me atrapo, ahora que lo necesito, ahora que lo amo. ¿Por qué sos así de injusto? ¿Por qué no me obligaste a darme cuenta antes? ¿Por qué malvado corazón? ¿Por qué me enamoraste?